Facebook Like

El mercadito y el mercadote PDF Print E-mail
User Rating: / 4
PoorBest 
Written by Cotopaxinoticias.com   
Wednesday, 23 October 2013 20:52

Por: Lalo el librero DESDE LA ESQUINA

No hay nada que hacer, lo más lindo de Lata es su gente, como dirían los rockets de los sesenta, su people.

Nos referimos no sólo a los que nacimos en esta fría tierra. Sí, porque un chauvinismo trasnochado insinúa que los males habidos y por haber son causa de los afuereños.

Mentira más mentirosa que sonrisa de candidato en épocas electorales.

A los nacidos y los adoptados lo que nos distingue es el amor, el orgullo por vivir en esta ciudad y por lo tanto cuidarle y no destruirla o abusar de ella.

Además se cree equivocadamente que el aporte es individual y des de la fama o el poder. Mentira, manipulación. La historia está hecha de manera anónima por personas que aportaron a nuestra identidad, y sobre todo por la lucha individual y colectiva por mejorar esta ciudad.

Históricamente, los que vinieron a vivir en esta tierra han aportado de muchas maneras al desarrollo de la ciudad, más inmaterial, que material, que todo el mundo niega.

Es enternecedor el aporte de extranjeros. Basta citar a Juan Brumjyer a quien le importa y le duele esta ciudad más que a algunitos que han nacido aquí.

Al “señor europeo” que tiene el Mat Pan en La Laguna, quien sin mucha pompa le ha aportado y le quiere a esta ciudad con emprendimiento y con un producto que es reconocido a nivel nacional.

Así, lojanos, paisas, manabis, etc. forman un multicolor humano que hace de esta Lata un arco iris de sabores y colores.

Los que nacimos aquí, hijos de migrantes, nos quedamos o regresamos. Cuántos se fueron resentidos o reniegan de su origen y otritos que se quedaron le maltratan como a mal querida.

¿Creen que alguien que nace y dice querer esta tierra bota su linda casa patrimonial, le pone baldosa en las paredes de la nueva, en el colmo de la presunción?

¿Que amar a esta tierra sea que el único objetivo es que sus hijos se vayan a España, a la YoNi, o a cualquier lado?

No es pecado irse, no, de ninguna manera. Pero ¿desde afuera se acuerdan de su lugar de origen o hacen algo por esta tierra de mashcas?, lo dudo.

Sin embargo, es chévere que desde los jóvenes (Art Independiente-mercadito) que aman donde viven y nacieron, llevan adelante y una iniciativa cultural, turística y económica que tiene como objetivo defender y mantener el patrimonio cultural tangible y el que no se ve, en el pasaje Santa Teresita en este fin de mes.
Bacán, chévere diría el Tolón, todavía hay esperanza.

Lo mejor de esta ciudad está hecha por la gente humilde, los de a pie, los que no salen en la foto, los artistas, pese al estorbo que es a veces lo institucional.

Lindo. En el Pasaje Santa Teresa resiste la identidad, el arte y los sueños.

Hermoso, porque este espacio de la ciudad puede dinamizarla y no se convierta en el híbrido que es actualmente el pasaje Padre Salcedo. Ahhh, y chévere que se lo haga en este sitio, para desconcentrar, para que usted pueda pasar tranquilo, ya que hoy en el parque, por la Gobernación o le cogen para candidato a Concejal o le cae la cornisa de la Gobernación.
Pero usted me dirá y que tiene que ver el mercadito con el mercadote.

Facilito, piense. En el mercadote siguen hierros retorcidos, espacios verdes sin terminar, escalinatas que no funcionan. Su costo es un platal, su inauguración fue todo un circo y lo presentaron como el mejor mercado del país

El mercadito, sin mucha pompa, con firmeza, va a su segunda edición y recupera un espacio que tiene mucha historia, porque en esa calle están los edificios de la primera organización gremial y donde debía estar la primera clínica de Latacunga.

El mercadote destruyó una feria que era patrimonio intangible, afeó la ciudad y desfiguró la calle de las tres iglesias.

El mercadito es organizado por artistas y artesanos que aman a esta ciudad y no se cruzan de brazos, que pasan de la queja a la propuesta y a los hechos.

El Mercadote fue hecho por el Estado, con plata nuestra, para imponer el cemento y la privatización del patrimonio como emblemas.

El mercadito es un esfuerzo para que el Centro Histórico y las calles, los espacios públicos, sirvan para reencontrarnos como vecinos, como hermanos y no sea ni meadero, ni cantina, ni el espacio para el robo.

El mercadote es un mecanismo estatal para el clientelismo, con tufo a partidocracia, para ganar elecciones.

El mercadito es un  ejercicio práctico - teórico de que podemos cambiar la ciudad desde la gente, sin las elecciones que han sido nuestras siete plagas.

El mercadote es hecho por fríos profesionales, contratistas, sin ninguna participación de compradores, comerciantes, vecinos, o sea de nadie. Planificado y hecho por autoridades y funcionarios que sueñan en el Supermaxi y que lo que construyen lo hacen para la chusma que ya dejó de serlo.

El mercadito es hecho por una participación de jóvenes y mujeres que se organizan con minga y todo, por artistas y artesanos que con sus manos tejen sueños y esperanzas, hijos de los que han resistido en esta ciudad a las erupciones, a los malos gobiernos y apuestan por hacerle inmensamente bella a esta, la ciudad más linda del mundo.

 

Last Updated on Wednesday, 23 October 2013 22:01
 


Sitio Web Diseñado y Actualizado por Carlos A. Loor Muñoz - Despacho del Asambleísta Fernando Cáceres - Quito.